Sin una voz sindical, las mujeres enfrentan innumerables discriminaciones, grandes y pequeñas. Y el derecho de sindicalizarse, sin miedo, es esencial para la igualdad de las mujeres.
Mi historia de activismo se remonta a los días del apartheid y las luchas intensificadas en 1976, cuando los jóvenes salimos a la calle, lo que me llevó a participar en organizaciones comunitarias y juveniles.
Fue a principios de 2000 cuando el entonces Barclays Bank PLC decidió que quería abandonar el Caribe. El personal de Bahamas no estaba sindicado.
Mi pasión durante toda mi vida laboral ha sido velar por la seguridad, la salud y el trato justo de las personas, independientemente de su sexo, edad u otras características personales.
Soy responsable nacional del Sindicato de Trabajadores de las Comunicaciones de Irlanda (CWU), que representa a los miembros de los sectores postal, de telecomunicaciones, tecnológico y de centros de llamadas.
Desde que era joven, me han inspirado las mujeres que han luchado por la igualdad y la dignidad. Me apasionan la justicia social y los derechos de la mujer.
Tras cursar estudios en el ámbito de la asistencia social, centrados en la acción colectiva, tuve la suerte de ser contratada en 1986 como animadora en un movimiento de educación permanente para mujeres y de descubrir las aspiraciones y los problemas de las distintas generaciones.
Me afilié al sindicato en 1993, cuando me contrataron en Telefónica. Trabajé en la sede de la empresa, donde circulaba información importante de primera mano.
Las razones por las que me hice responsable sindical y mensaje a las futuras responsables sindicales
Soy Marie Buard, Secretaria General Adjunta de la Federación de Comunicación, Consultoría y Cultura de la confederación CFDT, el mayor sindicato de Francia.
Comence mi militancia a los 15 años a nivel estudiantil por los derechos de los estudiantes en plena dictadura uruguaya.
Soy banquera desde los 18 años y estoy en el movimiento sindical como dirigente desde el año 2000.
No tenía ningún plan para el futuro, cuando salí de la escuela secundaria a la edad de 15 años, así que me dieron un trabajo en Liikeliitto, el sindicato predecesor a PAM, porque necesitaban una mensajera para el verano.
Lo mejor de ser sindicalista es que es un trabajo en equipo, por lo que todos los logros resultan de un esfuerzo conjunto
Además de decir “indígnense”, yo diría ¡comprométanse!
La unión hace la fuerza, no importa en qué rincón del mundo trabajas, sentimos tu dolor.
Las mujeres deben ser parte de la fuerza y la inteligencia del sindicato.
La experiencia sindical realmente ha ampliado mi perspectiva en la vida.
Los sindicatos dan una voz a los trabajadores, incluyendo a las mujeres, haga que su voz sea escuchada y que el trabajo sea un lugar mejor. El equipo te necesita!
Después de haber trabajado en varias empresas, en el año 93 empecé a trabajar en mi empresa actual, en la que por aquél entonces no existía representación sindical, por lo que las condiciones laborales, nuestras garantías y nuestra vida personal estaban en manos de nuestro jefe.
Mi primer compromiso en el sindicato no fue del todo planeado. Luego de lograr tener la oportunidad de participar en la formación sindical representando a mi organización, empecé a interesarme por los problemas de los trabajadores, en especial y dedicadamente a...
My story of activism goes back more than 35 years to when I was working in a meat packing plant. We used to have seasonal slowdowns and I would get laid off until things picked-up again. However, for the men in the plant, it was a different story. While I was out of work, I discovered that...
My career in the union, FESBACI - Federation of Banks, Insurance and Financial Institutions, Trade and Industry of Burkina Faso, began in July 1978 when I started to work as a union activist. I was later elected as President of the Women's Committee of...