Adriana Rosenzvaig - Secretaria Regional de UNI Americas

La lucha colectiva te permite trascender tu individualidad, construir autoestima y vincularte a otros y a otras en nuestras demandas por un mundo mas justo y solidario

Mi padre era dirigente sindical en el Sindicato de Viajantes de Comercio y un hermano de mi abuela, tipógrafo, en el Sindicato Gráfico, ambos en Argentina. Yo fui educada con fuertes valores éticos vinculados con conceptos de igualdad y justicia. Apenas comencé a trabajar me afilie a mi sindicato y al poco tiempo comencé a participar en huelgas y movilizaciones. En el año 76 tuve que exilarme por las persecuciones que estaba sufriendo. Cuando regrese en el año 82 sindicalice a los 100 trabajadores de mi imprenta, quienes me eligieron delegada sindical. A partir de allí ocupe distintas posiciones, a nivel nacional e internacional

La militancia sindical me dio un fuerte sentido de identidad y pertenencia.
Yo no concibo la militancia sindical como un espacio de logros individuales, sino como una empresa colectiva. En esa empresa siento que hice una humilde contribución para que cientos de trabajadores y trabajadoras tengan una mayor conciencia de sus derechos y su dignidad. En el marco de UNI me enorgullezco, junto con otros compañeros, de haber logrado la firma de varios acuerdos globales y de estar apoyando su plena implementación.

Mi inserción en el activismo sindical y político no es ni fue una carrera sino mi lugar en el mundo, un espacio que le dio sentido y rumbo a mi vida
La lucha colectiva te permite trascender tu individualidad, construir autoestima y vincularte a otros y a otras en nuestras demandas por un mundo mas justo y solidario.